viernes, 11 de abril de 2008

4. Gestión de Riesgos y Gobierno Corporativo

El gobierno corporativo es un componente esencial para el funcionamiento seguro y estable de cualquier entidad financiera; si buenas prácticas no se aplican correctamente, el perfil de riesgo de la entidad podría verse perjudicialmente alterado.

Definición

El gobierno corporativo puede definirse como una serie de interrelaciones entre la gerencia, el Directorio, los accionistas y otros grupos de interés de la empresa (definición de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico - OCDE). El gobierno corporativo proporciona la estructura que permite establecer los objetivos de la entidad, determinando los medios para alcanzarlos y cómo monitorear su cumplimiento.

Responsabilidades del Directorio y la Alta Gerencia

Desde la perspectiva del Supervisor, la solidez financiera y la prudente gestión de riesgos en una entidad es responsabilidad primaria del Directorio. El Directorio debe comprender la naturaleza y el nivel del riesgo asumido por la entidad financiera, debe aprobar la estrategia y políticas sobre gestión de riesgos y, asegurar que la Alta Gerencia se encuentra monitoreando la efectividad de los controles sobre el riesgo. Es el Directorio la instancia que también debe asegurar que la entidad mantiene capital suficiente y acorde con el nivel de exposición a los distintos tipos de riesgos.

La Alta Gerencia por su parte, debe asegurar la aplicación efectiva de las políticas y procesos para la gestión de riesgos en el marco del plan estratégico aprobado y de acuerdo con el perfil de riesgo de la entidad. Es su responsabilidad que el personal realice apropiadamente esta tarea y que la entidad cuente con sistemas y procesos idóneos. La Alta Gerencia debe estudiar regularmente y comprender las implicaciones (y limitaciones) de la información que recibe para la gestión de riesgos. Lo mismo cabe decir de la Alta Gerencia con respecto a la información que recibe para la gestión de riesgos, garantizando a su vez que dicha información se presente en un formato útil para la vigilancia por parte del Directorio.

Importancia del Gobierno Corporativo

Una buena práctica de gobierno corporativo es especialmente importante cuando una entidad financiera atraviesa dificultades o cuando resulta necesaria una acción correctiva, dado que el supervisor puede necesitar la participación activa del Directorio para encontrar soluciones y vigilar la aplicación de dichas acciones.

Cabe señalar que el comportamiento prudente de una entidad financiera ─en el interés de los depositantes y la estabilidad del sistema financiero─ depende de la combinación del requerimiento de capital, de un gobierno corporativo eficiente y de una adecuada gestión de riesgos. Inclusive con un nivel de adecuación patrimonial débil, un buen gobierno corporativo y una apropiada gestión de riesgos pueden proteger un tiempo considerable a la entidad de los riesgos de sus actividades financieras. Empero, con un gobierno corporativo débil y una gestión de riesgos inapropiada, una posición de capital fuerte es poco sostenible. Por tanto, el gobierno corporativo es un componente esencial para el funcionamiento seguro y estable de cualquier entidad financiera; si no se aplica correctamente, el perfil de riesgo de la entidad podría verse perjudicialmente alterado.

Principios para un buen Gobierno Corporativo

Desde la perspectiva de la gestión de riesgos, un gobierno corporativo sólido y eficiente debe guardar ciertos principios como ser:
  • La responsabilidad del Directorio respecto a las acciones y decisiones tomadas en el marco de la regulación vigente.
  • La independencia del Directorio, que cumple sus revisiones, monitoreos y controles efectivamente e independientemente de los intereses conflictivos o dominantes de los grupos de interés.
  • La renovación de las políticas de gestión de riesgos.
  • La experiencia necesaria para cumplir el rol y funciones que exige la gestión de riesgos.
  • La diligencia para cumplir las obligaciones y responsabilidades cuidadosa y conscientemente.
  • La prudencia en la gestión de la entidad.
  • La transparencia en los negocios realizados en nombre de la entidad financiera.
  • El monitoreo y control, que asegura que la gestión de riesgos y operaciones de la entidad estén en concordancia con su estrategia, dirección y políticas.
Considérese por ultimo que para el Comité de Basilea un gobierno corporativo es sólido si contempla los intereses de todos sus grupos de interés, incluyendo a los depositantes, de tal forma que los negocios no afecten negativamente a éstos últimos.